El streaming artificial consiste en inflar el número de reproducciones de una canción con trucos, por ejemplo mediante bots o las llamadas granjas de clics. También se habla de fraude de streaming. Importante: las consecuencias pueden afectarte incluso si no sabías nada.
Estos son los riesgos:
- Se elimina tu música: Spotify y otras plataformas detectan los streams artificiales con mucha fiabilidad. Si tu música llama la atención, pueden retirarla de las tiendas.
- Se pierden las regalías: Los streams artificiales no generan dinero. Además, reducen el valor de los streams reales.
- Se bloquea la cuenta: Quien utiliza streams artificiales arriesga el bloqueo o incluso el cierre de su cuenta.
Así vas sobre seguro:
No pagues nunca por streams o posiciones en playlists que alguien te garantice. Algunos proveedores afirman con astucia que se trata de oyentes reales, pero no es cierto. Revisa a fondo cada servicio de promoción antes de contratarlo y trabaja solo con proveedores que utilicen exclusivamente métodos legítimos.
Aquí puedes leer cómo actúa Spotify contra el streaming artificial: https://artists.spotify.com/artificial-streaming